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domingo, 7 de agosto de 2016

Lo que no sabías de San Cayetano, el patrono del pan y del trabajo tan querido por el Papa


REDACCIÓN CENTRAL, 07 Ago. 16 / 09:14 am (ACI).- Hoy celebramos a San Cayetano de Thiene, el sacerdote italiano fundador de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, conocido como patrono del pan y del trabajo, muy querido por el Papa Francisco y millones de argentinos.

Aquí algunos aspectos de su vida que no debes dejar de conocer:

1.- Se inspiró en los apóstoles para fundar su orden

En 1524, San Cayetano fundó la Orden de Clérigos Regulares o Teatinos, junto a Juan Pedro Carafa (que después sería el Papa Pablo IV), Bonifacio de Colle y Pablo Consiglieri. Se propuso renovar al clero en su vida apostólica, espiritual y en la prédica de la doctrina, tomando como modelo la vida de los Apóstoles.

2.- Se preparó 3 meses para celebrar su primera Misa

El amor y respeto que tenía por la Santa Misa fue tan grande, que para celebrarla por primera vez, desde su ordenación pasó tres meses preparándose lo mejor posible. Cuando el día llegó, quedó sobrecogido por el don tan maravilloso del que no se consideraba digno.


3.- Promovió la comunión frecuente

Su amor por el Cristo Eucaristía era muy profundo, estableció la bendición con el Santísimo Sacramento y promovió la comunión frecuente. En uno de sus escritos señaló: "No estaré satisfecho sino hasta que vea a los cristianos acercarse al Banquete Celestial con sencillez de niños hambrientos y gozosos, y no llenos de miedo y falsa vergüenza".

4.- Impulsó una reforma en la Iglesia comenzando por los mismos católicos

La crisis en la Iglesia que se vivió en la época de Lutero, motivó a San Cayetano a impulsar una verdadera reforma de vida y costumbres dentro de la Iglesia, pero sin dividirla. Cuando muchos querían atacar y criticar a la Iglesia Católica, San Cayetano les decía: "Lo primero que hay que hacer para reformar a la Iglesia es reformarse uno a sí mismo".

5.- Tuvo una gran confianza en la providencia divina

Los miembros de su orden solían repartir todos sus bienes entre los más pobres, al punto de muchas veces quedarse sin que comer. Un día San Cayetano se acercó hasta el altar y dio unos pequeños golpes a la puerta del Sagrario donde estaban las Hostias consagradas, y con mucha confianza le dijo al Señor: “Jesús amado, te recuerdo que no tenemos hoy nada para comer”. Luego de un momento unas mulas llegaron con alimentos, y los arrieros no quisieron decir de dónde las enviaban.

6.- Eligió morir en un madero como Cristo

Muy enfermo y desgastado de tanto dedicar su vida al trabajo por la santificación de las almas, los médicos aconsejaron que en su cama de tablas, donde dormía San Cayetano, sea colocado un colchón de lana, a lo que el santo se negó diciendo: “Mi salvador murió en la cruz; dejadme pues morir también sobre un madero”.

Y es así, que siendo superior de su orden, el 7 de agosto de 1547 San Cayetano fue llamado a la Casa del Padre. Sus reliquias se encuentran en la iglesia de Santo Paolo, en Nápoles.

7.- Fue canonizado con Santa Rosa de Lima, San Luis Beltrán y San Francisco de Borja

El 12 de abril de 1671 San Cayetano fue canonizado junto a Santa Rosa de Lima, la primera santa de América; San Luis Beltrán, evangelizador en Colombia; y San Francisco de Borja. Fue así que San Cayetano comenzó a hacerse muy popular en América Latina.

8.- Su fiesta se celebra con solidaridad

San Cayetano es muy querido en Argentina, y desde 1970 miles de devotos acuden desde la noche anterior a su fiesta al Santuario de Liniers, en Buenos Aires, aquí muchos cambian las tradicionales velas y flores, por alimentos y ropa que son llevados a las regiones más necesitadas del país.

El Papa Francisco le tiene un cariño muy especial y como Arzobispo de Buenos Aires, presidió durante varios años la Misa central de su fiesta en Liniers.

Hoy la Iglesia celebra a San Cayetano, Patrono del pan y del trabajo



REDACCIÓN CENTRAL, 07 Ago. 16 / 12:01 am (ACI).- “En el oratorio rendimos a Dios el homenaje de la adoración, en el hospital le encontramos personalmente", solía decir San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, cuya fiesta se celebra cada 7 de agosto.

San Cayetano nació en Vicenza (Italia) en 1480. Estudió en la Universidad de Padua, distinguiéndose en la teología y doctorándose en derecho civil y canónico.

Su inquietud vocacional lo llevó a Roma, donde al poco tiempo fue nombrado secretario del Papa Julio II. A la muerte del Pontífice quiso prepararse para el sacerdocio y es ordenado en 1516, a los 36 años.

Fundó en Roma la “Cofradía del Amor Divino”, asociación de clérigos que promovía la gloria de Dios. Luego ingresó en el Oratorio de San Jerónimo que seguía la misma línea de la obra que había fundado, pero que incluía además a laicos pobres.


Sus amigos se molestaron por esta decisión ya que consideraban que no debía estar allí alguien de alcurnia como él, pero el Santo siguió adelante, atendiendo incluso a pacientes con enfermedades que muchos despreciaban.

Estando en Venecia implantó la bendición con el Santísimo Sacramento y animó a la comunión frecuente. Una vez escribió: "no estaré satisfecho sino hasta que vea a los cristianos acercarse al banquete celestial con sencillez de niños hambrientos y gozosos, y no llenos de miedo y falsa vergüenza".

Por aquel entonces la cristiandad pasaba por un periodo de crisis. San Cayetano, contemporáneo de Lutero, incentivaba una verdadera reforma de vida y costumbres en la Iglesia, pero sin dividirla.

En Roma, junto a algunos compañeros, funda la Orden de Clérigos Regulares Teatinos que buscaba la renovación del clero, la predicación de la doctrina, el cuidado de los enfermos y la restauración del uso frecuente de los sacramentos.

San Cayetano tuvo que sufrir incomprensiones y rechazos por la misión renovadora que había emprendido. Más adelante, con el Beato Juan Marinoni, el Santo fundó los “Montes de Piedad” para liberar de la miseria a pobres y marginados.

Al final de su vida, abrió hospicios para ancianos y hospitales. Cuando cae muy enfermo, los médicos le sugirieron que ponga un colchón sobre su cama de tablas, pero el Santo respondió: “Mi salvador murió en la cruz; dejadme pues morir también sobre un madero". Partió a la Casa del Padre en Nápoles el 7 de agosto de 1547 a los 77 años.

El Papa Francisco, incluso desde que era Cardenal, le tiene un cariño especial y en Argentina el santo es muy querido. Son numerosos los peregrinos que van a venerarlo en el templo en honor de San Cayetano del barrio porteño de Liniers (Buenos Aires).

Allí los fieles y devotos, cada año, le piden pan y trabajo y le agradecen lo que se les ha dado por su intercesión ante Dios.

HIMNO A “SAN CAYETANO”



Oremos, cantemos, demos gracias a Dios por nuestro intercesor, el santo del pan y del trabajo!!!
Pidamos especialmente por todos los hermanos que no tienen trabajo que les permita llevar el pan material a sus hogares!!!
San Cayetano danos el pan material y llévanos siempre a saciarnos con el Pan Celestial, Jesús Eucaristía!!!
Que imitando tu generoso corazón, descubramos a Cristo en los hermanos y compartamos con ellos lo que gratis nos fue dado!!!

HIMNO A “SAN CAYETANO”

Padre Glorioso San Cayetano, 
traigo en mis manos mi corazón, 
con la esperanza y la confianza
abro mi alma con mi oración.

San Cayetano danos la paz,
danos trabajo, danos el pan, 
siempre vivamos en alegría,
en la justicia y en el amor.

ESTRIBILLO
Cuando en mi alma sienta tristeza,
cuando en mi alma sienta dolor,
dame paciencia, dame tu fuerza,
ayúdame mi protector. Bis

Muéstrame siempre San Cayetano,
al Niño Dios, mi Salvador,
que en su mirada vea el amor
y en sus bracitos paz y unión.

Siempre tú fuiste San Cayetano,
desde el cielo, mi protector,
no me olvides en esta vida,
dame siempre tu bendición.


7 de Agosto: SAN CAYETANO - OREMOS JUNTOS!!!




Dios de todo consuelo,
Padre misericordioso,
que vez en lo secreto
y conoces nuestras necesidades,
que alimentas a los pájaros del cielo
y vistes a los lirios del campo,
te pedimos, oh Señor nuestro,
por intercesión de San Cayetano,
que nos ayudes a vivir 
siempre en tu amor y en el de 
nuestros hermanos,
y así nos otorgues la gracia
de que no nos falte el pan 
y el trabajo de cada día.
(Pedir la gracia que desea conseguir)
Rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria
Jaculatoria:
Glorioso San Cayetano, 
interceded por nosotros 
ante la Divina Providencia.
Te lo pedimos por Nuestro Señor
Jesucristo tu Hijo, que vive y reina
contigo, en unidad con el Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos
de los siglos. Amén.
En san Cayetano, Patrono del pan y del trabajo, Bendecido día, queridos hermanos en Cristo Jesús!!!!
Oremos especialmente hoy, por todos los hermanos que buscan un trabajo que dignifique sus vidas!!!!

ORACIÓN A SAN CAYETANO



Glorioso San Cayetano, Tú pasaste por la vida viendo a Cristo en los hermanos, especialmente en los más necesitados, y experimentaste la asistencia providencial de Dios.

Concédenos, que no olvidemos que todo lo que hacemos a un hermano, se lo estamos haciendo también a Dios.

Que tratemos de imitar como Tú hiciste de la vida una vida al servicio y dedicación al prójimo, que pongamos siempre nuestra confianza en Dios.

Ayúdanos a construir una sociedad en la que todos participemos con nuestro trabajo, y podamos reencontrar los valores que nos fueron arrebatados: la solidaridad, el respeto, el bien común, la honestidad y la alegría. Amén.