domingo, 1 de noviembre de 2015
TEXTO Homilía del Papa Francisco en la Santa Misa por la Fiesta de Todos los Santos
Papa Francisco: Los Santos son los que viven la gracia del Bautismo e imitan a Jesús
domingo, 2 de noviembre de 2014
Ser santos y ser hijos es la misma cosa, lo recuerda el Papa
sábado, 1 de noviembre de 2014
01 de Noviembre: Solemnidad de todos los Santos
sábado, 2 de noviembre de 2013
Solemnidad de todos los santos: "Los santos no son superhombres ni han nacido perfectos" - Papa Francisco
viernes, 1 de noviembre de 2013
1 de Noviembre: Solemnidad de todos los santos - Catequesis del Papa Francisco: "Comunión de los santos"
Elevamos nuestras súplicas al Creador, para dar gracias por todos los santos que fueron reconocidos oficialmente por la Iglesia, que están en los altares y a todos aquellos santos, que siéndolo, son desconocidos para nosotros, pero no, para Dios, que interceden por nosotros!!!
En Dios, tres veces Santo: FELIZ DÍA DE LOS SANTOS!!!
jueves, 1 de noviembre de 2012
SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS
Hay unos que han sido "canonizados", o sea declarados oficialmente santos por el Sumo Pontífice, por lo que por su intercesión se han conseguido admirables milagros, y porque después de haber examinado minuciosamente sus escritos y de haber hecho una cuidadosa investigación e interrogatorio a los testigos que lo acompañaron en su vida, se ha llegado a la conclusión de que practicaron las virtudes en grado heroico.
Para ser declarado "santo" por la Iglesia Católica se necesita toda una serie de trámites rigurosos. Primero una exhaustiva averiguación con personas que lo conocieron, para saber si en verdad su vida fue ejemplar y virtuosa. Si se logra comprobar por el testimonio de muchos que su comportamiento fue ejemplar, se le declara "Siervo de Dios". Si por detalladas averiguaciones se llega a la conclusión de que sus virtudes, fueron heroicas, es declarado "Venerable". Más tarde, si por su intercesión se consigue algún milagro totalmente inexplicable por medios humanos, es declarado "Beato". Finalmente si se consigue un nuevo y maravillosos milagro por haber pedido su intercesión, el Papa lo declara "santo".
En el caso de algunos santos el procedimiento de canonización ha sido rápido, como por ejemplo para San Francisco de Asís y San Antonio, que sólo duró 2 años.
Poquísimos otros han sido declarados santos seis años después de su muerte, o a los 15 o 20 años. Para la inmensa mayoría, los trámites para su beatificación y canonización duran 30, 40, 50 y hasta cien años o más. Después de 20 o 30 años de averiguaciones, la mayor o menor rapidez para la beatificación o canonización, depende de quien obtenga más o menos pronto los milagros requeridos.
Los santos "canonizados" oficialmente por la Iglesia Católica son varios millares. Pero existe una inmensa cantidad de santos no canonizados, pero que ya están gozando de Dios en el cielo. A ellos especialmente está dedicada esta fiesta de hoy.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
SOLEMNIDAD DE LOS FIELES DIFUNTOS
En este día rezamos por los difuntos que están en el purgatorio. Los que están en el cielo, son santos y no necesitan oración. Los que están en el infierno no pueden beneficiarse de la oración ni la desean. Solo rezamos por las almas que están en el purgatorio. Pero como no sabemos con seguridad si un difunto está en el purgatorio, (a no ser que la Iglesia lo haya declarado santo, en cuyo caso está en el cielo), es bueno rezar por todos los difuntos.
Intercedemos por todos los difuntos, en especial nuestros familiares y conocidos, para que pronto se encuentren con el Señor en el cielo.
Es antigua costumbre cristiana visitar los cementerios el día de los difuntos y llevar flores como signo de amor y honra. Recordamos nuestros ancestros sobre todo en la Santa Misa ofrecida por ellos.
Santo Tomás dijo: Rezar por los difuntos es la mayor obra de misericordia, aún más que rezar por los vivos, ya que éstos pueden valerse por sí mismos.
En el Purgatorio están salvadas todas las almas. No hay almas condenadas allí, ellas están limpiando, purgando sus culpas, porque no pueden ver a Dios si no están totalmente limpios.
La culpa de nuestros pecados, es perdonada en el Sacramento de
Pero si el daño es espiritual, por ejemplo cuando hablamos mal de una persona, la reparación se realiza por ejemplo comenzando a hablar bien de esa persona.
La iglesia concede la gracia de poder ganar la indulgencia para que se nos perdone la pena.
En este día
Es un gran regalo que podemos hacer para ganar una indulgencia para salvar un alma que está en el Purgatorio.
Las almas del Purgatorio no pueden hacer nada por si mismas, esperan de nosotros para que puedan salir. Ellas no pueden hacer ningún mérito para salir.
Nosotros hemos sido creados para contemplar el rostro de Dios. No hay tristeza más grande que no ver el Rostro de Dios. Las almas del Purgatorio no pueden verlo y ese es su mayor sufrimiento.
Solo se puede ganar una indulgencia plenaria por día.
Desde el 1 (Somlenidad de Todos Los Santos) al 8 de Noviembre inclusive, podemos ganar una indulgencia plenaria por día y sacar un alma por día del purgatorio, cumpliendo con las condiciones ordinarias para ello. Otros días del año la indulgencia es parcial.
El alma salvada, no se va a olvidar de nosotros y cuando llegue a contemplar el Rostro de nuestro Señor, intercederá por nosotros.
Condiciones Ordinarias para ganar una Indulgencia Plenaria
- Confesar (ocho días antes o después)
- Participar en
- Rezar por las intenciones del Santo Padre
Y a parte
- Debemos ir al cementerio
Intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para el mes de Noviembre de 2011
Intención General
Por las Iglesias orientales, para que su venerable tradición sea conocida y estimada como riqueza espiritual para toda la Iglesia
Intención Misionera
Para que el continente africano encuentre en Cristo la fuerza para realizar el camino de reconciliación y justicia, indicado en el segundo Sínodo de los Obispos para África.
El Catecismo de la Iglesia Católica dispone:
958 La comunión con los difuntos. “La Iglesia peregrina, perfectamente consciente de esta comunión de todo el Cuerpo Místico de Jesucristo, desde los primeros tiempos del cristianismo honró con gran piedad el recuerdo de los difuntos y también ofreció por ellos oraciones “pues es una idea santa y provechosa orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados” (2M 12, 45) (LG 50). Nuestra oración por ellos puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión en nuestro favor.
1032 … Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (Cf. DS 856), para que, una vez purificados, pueden llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos.
Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job purificados por el sacrificio de su padre (Cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos (San Juan Crisóstomo, hom. in 1Cor. 41, 5).
También debemos saber que ofrecer la Santa Misa por nuestros difuntos, es la mejor oración que podemos hacer, pero, no solo debemos anotar sus nombres en las intenciones de la Santa Misa, sino asistir a las Misas que ofrecemos por ellos.
“Jesús, María, os amo, Salvad las Almas”



