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jueves, 24 de abril de 2014

Una llamada telefónica del Papa no cambia la doctrina de la Iglesia


ROMA, 24 Abr. 14 / 02:12 pm (ACI/EWTN Noticias).- Ante la confusión por las versiones periodísticas sobre la supuesta autorización del Papa Francisco a la comunión de los divorciados en nueva unión, un juez experto en temas matrimoniales del Vicariato de Roma recordó que una llamada telefónica del Papa no puede cambiar la doctrina de la Iglesia.

El Padre Héctor Franceschi, juez del tribunal de primera instancia para los casos de nulidad matrimonial del Vicariato de Roma y experto en Derecho Canónico Matrimonial de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, señaló hoy a CNA –agencia del grupo ACI– que es simplemente “imposible que el Papa Francisco haya cambiado la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio” a través de una llamada telefónica.

El sacerdote se refiere a la noticia de la mujer argentina que habría recibido una llamada del Papa Francisco el Lunes de Pascua en la que le habría dado “permiso” para recibir la Comunión pese a estar casada con un hombre divorciado, una historia que se ha hecho cada vez más compleja y dudosa en cuanto a los detalles.

El P. Franceschi indicó a CNA que le ha sorprendido “el número de noticias sobre el hecho, lo que es claramente expresión de una agenda para cambiar la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio en vistas al próximo Sínodo de los Obispos (sobre la familia) y para presionar a la Iglesia para cambiar su praxis”.

El sacerdote recordó además que “en un discurso ante la Rota Romana -el tribunal que analiza los casos de nulidad matrimonial en el Vaticano- el Papa Juan Pablo II señaló que la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio es definitiva y ni siquiera el mismo Papa puede cambiar esta doctrina”.

Refirió asimismo que “no se ha informado adecuadamente sobre cómo la mujer le describió al Papa Francisco su peculiar condición y cómo exactamente el Papa Francisco le contestó”.

El experto dijo además que “un pastor puede manejar con discreción casos peculiares, pero incluso así no puede ir más allá de la doctrina”.

Entre los casos particulares, el sacerdote explicó a CNA el de una pareja estable con hijos, que no podían acceder a la comunión ya que uno de los dos es divorciado. Cuando se convirtieron y quisieron recibir el sacramento, decidieron vivir como hermanos, mientras que la Corte de Derecho Canónico decidía si el primer matrimonio podía considerarse nulo.

“De cualquier modo es más que evidente que un divorciado en nueva unión no está excomulgado y tampoco está apartado de la vida de la Iglesia”, indicó el P. Franceschi.

La llamada telefónica del Papa tiene que ver con “la atención pastoral, no con un cambio de doctrina. Es una forma revertir la idea de que un pecador no puede ir a Misa. Además el documento Familiaris Consortio de Juan Pablo II pedía a todos los que viven en situaciones irregulares que vayan a Misa, y que pidieran ayuda y rogaran a Dios por su misericordia”.

“De hecho el Papa Francisco no ha hecho ninguna declaración oficial como Romano Pontífice. En mi opinión, el Papa Francisco no se referirá oficialmente a este asunto hasta el Sínodo de los obispos y esa declaración oficial estará de acuerdo a la doctrina de la Iglesia”.

El Papa Francisco ha pedido “coraje pastoral” en los casos de los divorciados en nueva unión, pero el coraje “no significa cambiar la doctrina de la Iglesia, ya que hay muchos casos de divorciados vueltos a casar que no pueden variar la indisolubilidad del matrimonio”.

“El coraje –concluye el experto– implica enfrentar el problema del dolor de los divorciados vueltos a casar apoyándolos y ayudándolos a poner en práctica lo que se ha dicho muchas veces en los últimos años. Es decir, no excluirlos de la vida de la Iglesia y no sorprenderse porque un divorciado vuelto a casar sigue yendo a Misa”.

¿Qué enseña la Iglesia sobre la comunión eucarística y los divorciados en nueva unión?


ROMA, 24 Abr. 14 / 03:47 pm (ACI).- Ante la nueva polémica por la situación de los católicos divorciados en nueva unión que desean comulgar, es necesario recordar qué es lo que enseña la Iglesia Católica sobre el acceso a la Sagrada Eucaristía.

La Iglesia Católica, como toda institución, se encuentra regida por un conjunto de leyes. La Iglesia Católica de rito latino tiene en su caso el Código de Derecho Canónico. Actualmente rige el promulgado por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983.

Este Código, en su canon 915 establece que: “No deben ser admitidos a la sagrada comunión los excomulgados y los que están en entredicho después de la imposición o de la declaración de la pena, y los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave”.

En ese sentido, ante la pretensión de algunos autores de que esta norma no aplica a las personas divorciadas en nueva unión, el 24 de junio de 2000 el Pontificio Consejo para los Textos Legislativos publicó una declaración “Sobre la admisibilidad a la Sagrada Comunión de los divorciados que se han vuelto a casar”, en la que recordó que el Catecismo de la Iglesia Católica en su numeral 1650 señala:

“Hoy son numerosos en muchos países los católicos que recurren al divorcio según las leyes civiles y que contraen también civilmente una nueva unión. La Iglesia mantiene, por fidelidad a la palabra de Jesucristo (‘Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio’: Mc 10,11-12), que no puede reconocer como válida esta nueva unión, si era válido el primer matrimonio. Si los divorciados se vuelven a casar civilmente, se ponen en una situación que contradice objetivamente a la ley de Dios. Por lo cual no pueden acceder a la comunión eucarística mientras persista esta situación, y por la misma razón no pueden ejercer ciertas responsabilidades eclesiales. La reconciliación mediante el sacramento de la penitencia no puede ser concedida más que aquellos que se arrepientan de haber violado el signo de la Alianza y de la fidelidad a Cristo y que se comprometan a vivir en total continencia”.

En su declaración, el Pontificio Consejo recordó que ya anteriormente la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio de 1981 en su numeral 84 “había confirmado, en términos inequívocos, tal prohibición”, y posteriormente, en 1994, la Carta Annus internationalis Familiae de la Congregación para la Doctrina de la Fe expresó lo mismo.

Sin embargo, ante las continuas –y sobre todo recientes– tergiversaciones de ciertos medios de comunicación sobre este tema, autoridades y expertos de la Santa Sede han recordado la doctrina católica. El 25 de abril de 2013, el Pontificio Consejo para la Familia declaró sin fundamento la noticia lanzada en un principio por el diario italiano La Repubblica y difundida luego por otros medios de comunicación “de que se esté preparando un documento sobre la comunión de los divorciados que se han vuelto a casar”.

Comunión Espiritual

El 25 de julio de 2012, en declaraciones a ACI Prensa, el Secretario del Pontificio Consejo para la Familia, Mons. Jean Laffitte, invitó a las personas divorciadas vueltas a casar a participar de la Santa Misa y les recordó que no pueden acceder a la comunión eucarística pero pueden participar en la Comunión de manera espiritual.

El Prelado recordó que la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio explica que existe una distinción entre la comunión espiritual y la comunión eucarística, y que sin la primera, no puede existir la segunda.

Mons. Laffitte indicó que la comunión espiritual es la forma en la que la persona se une personalmente a Cristo en el momento de la redención del Santo Sacrificio, para así, después, recibir la comunión eucarística.

En esta perspectiva, "las personas que por una u otra razón no pueden recibir la Santa Comunión, o comulgar, siempre pueden tener una comunión espiritual fructífera", remarcó.

"Esto no es una disciplina inventada por la Iglesia", recordó, y por lo tanto, en el matrimonio, "los cónyuges hacen un pacto con Dios, y Dios hace un pacto con ellos", que crea un sacramento indisoluble. Una segunda unión "lo convertiría en algo contradictorio y contrario a lo sacramental".


Declaración del Vaticano: El Papa Francisco no ha autorizado la comunión de divorciados


VATICANO, 24 Abr. 14 / 08:34 am (ACI/EWTN Noticias).- Luego del revuelo internacional que generó las declaraciones de una mujer argentina sobre una conversación telefónica que habría sostenido con el Papa Francisco el pasado lunes, el Director de la Sala de Prensa del Vaticano, el Padre Federico Lombardi, explicó que el Santo Padre no ha autorizado la comunión para los divorciados.

La declaración de hoy del Padre Lombardi señala que “en el ámbito de las relaciones personales pastorales del Papa Francisco ha habido diversas llamadas de teléfono. Como no se trata absolutamente de la actividad pública del Papa no hay que esperar informaciones o comentarios por parte de la Oficina de Prensa.

Las noticias difundidas sobre esa materia –ya que están fuera del ámbito propio de las relaciones personales– y su amplificación mediática no tienen por lo tanto confirmación alguna de fiabilidad y son fuente de malentendidos y confusión.

Por lo tanto hay que evitar deducir de esta circunstancia consecuencias relativas a la enseñanza de la Iglesia", concluye la declaración.

El comunicado del Padre Lombardi se da a conocer ante la polémica originada por una mujer argentina que habría recibido una llamada del Papa el Lunes de Pascua, en la que le habría sido concedido “permiso” para recibir la comunión “en otra parroquia” pese a estar casada con un hombre divorciado. La historia se ha convertido en un relato complejo y dudoso en cuanto a algunos de sus detalles.

La noticia involucra a Jaquelina Lisbona, de 47 años de edad y a Julio Sabetta, de 50, de la ciudad de San Lorenzo, ubicada a unos 300 kilómetros al noroeste de la capital Buenos Aires.

Sabetta se casó por la Iglesia en 1985 y se divorció legalmente siete años después, en 1992. En 1994 se reencontró con Jaquelina –con quien tuvo una relación en su adolescencia– y comenzaron a vivir juntos tras unirse civilmente. Tienen dos hijas, Candela y Josefina, de 17 y 14 años de edad, respectivamente.

Hace seis años, durante la preparación de Candela para la Confirmación –las dos hijas han recibido el bautismo, la primera comunión y la confirmación– el párroco en ese entonces –a quien erradamente algunas fuentes han descrito como si hubiera dejado el ministerio sacerdotal– le dijo a Jaquelina que no podía recibir la comunión debido a su situación marital.

En septiembre del año pasado y alentada por una de sus amistades, la mujer le escribió al Papa Francisco sobre su situación y su deseo de recibir la Comunión.

La noticia sobre el “permiso” del Papa para que Jaquelina reciba la comunión fue publicada primero por Sabetta en su página de Facebook cuando él escribió: “hoy me paso una de las cosas más lindas, después del nacimiento de mis hijas, tuve la llamada en mi casa de nada más ni menos que del Papa Francisco, fue una emoción muy grande hasta el momento no caímos, esta llamada fue originada por mi Sra. que le envió una carta y él se tomo su tiempo para llamarla y charlar con ella les puedo asegurar que cuando te habla tiene un paz total. ¡Gracias Dios por esta bendición!"

La noticia fue recogida luego por “La Red”, una radio local, y el diario “La Capital”, después por la agencia oficial argentina Telam hasta que finalmente copó la prensa en todo el mundo ayer miércoles.

Lo que le dijo exactamente el Papa a Jaquelina –que en una de sus declaraciones admite que se alejó de la Iglesia, no va a misa y que no es católica “practicante”– es hasta ahora un asunto que no queda claro. Conversando con La Red, Jaquelina dijo que luego de hablar por unos diez minutos con el Santo Padre, él le habría señalado que algunos sacerdotes son “más papistas que el Papa” y que ella podría “confesarse y comenzar a recibir la comunión en otra parroquia”.

En una segunda entrevista, abrumada por la atención internacional y las llamadas de todo el mundo, confirmó que había recibido “permiso” del Pontífice para recibir la comunión, pero señaló que “se suponía que esto debía ser discreto, ahora no sé si pueda ir a algún lado”. Desde ayer Jaquelina no ha dado declaraciones al respecto.

Catholic News Agency (CNA) –agencia del grupo ACI– llamó a casa de Jaquelina y conversó con su hija Candela que confirmó que “el Papa Francisco llamó. Estamos muy felices y honrados como familia”, y explicó que su madre estaba abrumada y que no estaba recibiendo llamadas y había dejado de ir a trabajar en la pequeña tienda que la familia tiene cruzando la calle.

Por su parte, Sabetta ha estado muy disponible para hablar con la prensa. Según su versión “Francisco le dijo a mi esposa que estaba libre de todo pecado, que podía recibir la comunión, que podía ir con paz mental, ya que un divorciado que va (a la comunión) no está haciendo nada malo”. “Él solo le dijo que vuelva a la comunión en otra parroquia para evitar fricciones (con el pastor)”.

Por su parte, el párroco de San Lorenzo, el Padre José Ceschi, dijo luego el miércoles que el supuesto "permiso" para recibir la comunión dado por el Papa sería "absurdo".

Hablando con la radio local La Ocho, el sacerdote dijo: “me alegro primero que el Papa haya llamado a alguien de San Lorenzo, el Papa sorprende con estos llamados y la gente no lo puede creer, me alegra, no es que no crea en el llamado, pero lo que me resulta sumamente raro es que le haya dado permiso para comulgar, es algo tan insólito esto”.

“El Papa nunca va a hacer eso, es imposible que haya hecho eso, es imposible, si él viene de un sacramento anterior es absolutamente imposible. Lo que sucede es que el Papa, como todos los obispos y sacerdotes, tenemos que ser padre, madre y maestro, para tener el corazón abierto pero no pasarse de la línea, decir las cosas como son”.

Sobre su predecesor, que le dijo a Jaquelina que no podía recibir la comunión, el sacerdote dijo que “si el casamiento anterior es sólo por civil, para la Iglesia no hay ningún inconveniente para casarse, después de que se separe de manera legal. Si el casamiento fue por el sacramento del matrimonio, la cosa es distinta, porque la Iglesia no puede dar un paso más allá de lo que diga Jesús”.

Si el anterior párroco, el Padre Sergio, hubiese dado la "absolución en estos casos, es como dar un cheque y vas al banco y te dicen que no tiene plata la cuenta”, dijo.

“Aclaro que creo en el llamado de Francisco porque él sorprende así a la gente, pero lo otro no, son todos inventos o se ha interpretado mal, es absurdo”, concluyó.