jueves, 5 de diciembre de 2013

Primer jueves del mes de Diciembre/2013: Hora Santa por los sacerdotes y las vocaciones


Se expone el Santísimo Sacramento

   Celebrante: ¡BENDITO Y ALABADO SEA JESÚS EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR!

   GUIA 1: Sea por siempre Bendito y Alabado Jesús Sacramentado.

            Introducción

         GUIA 2: Hermanos, hoy primer jueves de mes dedicado a rezar por las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Señor, ilumina nuestros corazones con la luz de la fe y enciéndelos con el fuego de la caridad, para que confiadamente adoremos, en espíritu y en verdad, a nuestro Dios y Señor Jesucristo, a quien reconocemos en este sacramento, el cual vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo. Amén.


          ** Canto  **

        **  Breve silencio  **


        Invocación al Espíritu Santo.

       GUIA 1: Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Señor tu Santo Espíritu…

       Todos: … Y renovarás la faz de la Tierra.

GUÍA 2

Jesús Eucaristía, postrados ante Ti, nos unimos a la adoración y alabanza que a Tu infinita Misericordia  entonan los ángeles del cielo para reparar los desvíos de los hombres en la tierra. Dios tres veces Santo, te pedimos perdón por los que no te respetan, no te aman,  no te claman… por los que no te agradecen, apiádate Jesús de estos hijos tuyos y concédeles la gracia de la conversión para que salgan de sus cegueras espirituales  y te adoren sólo a Ti, único Dios verdadero, tres veces Santo, el único que merece adoración y Gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Canto de perdón

GUÍA 1

Reflexión

Hermanos, estamos delante de Jesús Eucaristía, aunque nuestros ojos ven algo que parece pan, sabemos por la fe que no es pan… es Jesús, el Hijo de Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad presente en la Eucaristía. Él es nuestro Dios, nosotros somos sus criaturas. En la Eucaristía Jesús está vivo y glorioso, igual a como está en el cielo. A su lado está su Mamá, la Virgen María, que es también nuestra Madre del cielo. Invisibles pero presentes hay miles de ángeles que adoran a Jesús Eucaristía y se alegran  por su presencia. Nosotros venimos a unirnos a su adoración y a su alegría. Que nuestros Ángeles Custodios  y los Santos Arcángeles nos ayuden a adorar  a  Jesucristo, el Dios del amor, de la paz, la alegría  y de la felicidad.  

 *** Breve silencio ***

GUÍA 2

Lectura para reflexionar

Que en este tiempo de Adviento todos seamos luz para los demás. Nos dice Jesús a quien esperamos, para que nuevamente renazca en el corazón y en la fe de todos los cristianos.  El que ama a los demás y el que ama de verdad, puede preparar el camino del Señor iluminando el corazón de quienes los rodean, invitándolos a vivir con esperanza la alegre espera del Jesús. El que ama a los demás y el que ama de verdad debe prepara el camino del Señor iluminando el corazón de quienes los rodean, invitándolos a vivir  en la presencia de Dios.
 En este Adviento acércate a los tuyos y revélales a Cristo que ya viene a salvarnos. Aquí tienes un guía, estas delante de Él, te está escuchando, mirándote y consolándote… háblale, muéstrale tu corazón, dile cuanto lo amas, lo necesitas, cuéntale tus penas, tus dolores y también tus alegrías.

CANTO

GUÍA 1
                 Oración por las vocaciones sacerdotales

Padre Bueno, en Cristo tu Hijo nos revelas tu amor, nos abrazas como a tus hijos y nos ofreces la posibilidad de descubrir  los rasgos de nuestro verdadero rostro.
Padre Santo, Tú nos llamas a ser santos como Tú eres Santo. Te pedimos que nunca falten a tu Iglesia ministros y apóstoles santos que, con la palabra y con los sacramentos  preparen el camino para el encuentro contigo.
Padre misericordioso, da a la Humanidad extraviada hombres y mujeres  que, con el testimonio de una vida transfigurada, a imagen de tu Hijo, caminen alegremente con todos los demás hermanos hacia la patria celestial.
Padre nuestro, con la voz de tu Espíritu Santo, y confiando en la materna intercesión de María, te pedimos ardientemente: manda a tu Iglesia sacerdotes, que sean testimonios valientes de tu infinita bondad. Amén

GUÍA2
Nos ponemos de pie para escuchar la Palabra de Dios

Del Evangelio según san Juan 1, 35-51

Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.» Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?» Ellos le respondieron: «Rabbí - que quiere decir, "Maestro" - ¿dónde vives?» Les respondió: «Venid y lo veréis.» Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima.
Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Este se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» - que quiere decir, Cristo. Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» - que quiere decir, "Piedra". Al día siguiente, Jesús quiso partir para Galilea. Se encuentra con Felipe y le dice: «Sígueme.»
Felipe era de Bestsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro. Felipe se encuentra con Natanael y le dice: «Ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret.» Le respondió Natanael: «¿De Nazaret puede haber cosa buena?» Le dice Felipe: «Ven y lo verás.» Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.» Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?» Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.» Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.» Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
                                           
Palabra del Señor. “Gloria a Ti Señor Jesús”

Momento de silencio

GUÍA1

¿Quién es un sacerdote?...

Un hombre configurado sacramentalmente con Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote. Un hombre consagrado  por Dios para el servicio  de sus hermanos como continuador de la misión salvadora de Jesús. Con potestad recibida de Cristo a través  de la Iglesia para evangelizar, santificar y apacentar al pueblo de Dios.

Breve silencio

GUÍA2

¿Qué debe ser un sacerdote?...

… Hombre de fe y gozosa esperanza, que ame como Cristo amó. Hombre comprometido en la salvación plena de sus hermanos: cuerpo y alma, tiempo y eternidad con Cristo y como Cristo. Hombre de entrega generosa al servicio del Señor y de sus hermanos. Hombre lleno de espíritu que dócil a su acción realiza la obra de Jesús, se identifica con sus sentimientos y es transformado en  Cristo.

Breve silencio

GUÍA 1

¿Qué hace el sacerdote?...

- En comunión con el Obispo y el presbiterio, el sacerdote actúa en nombre de Cristo Pastor.
- Congrega a la comunidad cristiana.
- Comunica la vida de Dios en el Bautismo.
- Proclama la Palabra Divina.
- Suministra los Sacramentos de Cristo.
- Aviva la fe de los cristianos.
- Anuncia con gozo el Reino de Dios.
- Invita e impulsa al amor de Cristo.
- Perdona los pecados en nombre de Cristo.
- Realiza el Sacrificio Eucarístico.
- Ofrece con la inmolación de Cristo, la oblación espiritual de los cristianos.
- Alimenta a los fieles con  la Eucaristía.
- Aconseja y guía  a los hombres que peregrinan hacia Dios.
- Promueve la justicia en los individuos y en la sociedad.
- Lucha por la paz y la unidad de los pueblos.
- Nos reconcilia con Dios y los hermanos.
- Nos entrega a Jesús en casa Misa.
- Fomenta la fraternidad.
- Impulsa a la santidad.
- Entrega su vida a Dios…

GUÍA 2
Padre Nuestro - Ave María - Gloria

CANTO

GUÍA 1

Nosotros, en este acto de adoración al Santísimo Sacramento, acogemos estas palabras del Santo Cura de Ars y renovamos nuestra fe en la presencia real de nuestro Señor Jesucristo en el Sacramento de la Eucaristía, diciendo: Señor, yo creo; pero aumenta mi fe.

R/. Señor, yo creo pero aumenta mi fe.      
  • Creemos, Señor Jesús, que en la noche del Jueves Santo instituiste el sacramento de la Eucaristía convirtiendo el pan en tu Cuerpo y el vino en tu Sangre...
  • Creemos, Señor Jesús, que en la noche del Jueves Santo confiaste a la Iglesia la renovación del Sacrificio de tu Cuerpo y de tu Sangre para el perdón de los pecados…
  • Creemos, Señor Jesús, que cada vez que un sacerdote celebra la Santa Misa te haces presente en el pan y el vino consagrados…
  • Creemos, Señor Jesús, que estás presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad en el Sacramento de la Eucaristía…
  • Creemos, Señor Jesús, que te das a nosotros como alimento para la vida eterna en la Sagrada Eucaristía…
  • Creemos, Señor Jesús, que vives y nos escuchas, que estás y que nos esperas en cada Sagrario…
  • Creemos, Señor Jesús, que a pesar de que nuestros ojos no te ven y que somos indignos de este don, tú estás presente en medio de nosotros…
GUÍA 2

Oración a la  Santísima Virgen por las vocaciones

!Oh Virgen María, dulce Madre mía! Madre del Sumo y Eterno Sacerdote, primera Maestra y Discípula de Cristo Jesús. Madre que has sabido respetar la vocación de tu Hijo. Madre que conoces y anticipas las necesidades de tus hijos,
!Oh Madre! Esta tierra tuya necesita hijos suyos que sean sacerdotes. Atiende nuestras súplicas y remedia nuestra necesidad. Ayuda a preparar corazones generosos como el de tu divino Hijo que quieran entregarse a los demás por amor a la Iglesia. Amén.

 3 Ave María

GUÍA 1
     Pidamos al Señor por las intenciones que hoy te presentamos, respondiéndoos a cada una de ellas:    

                        “TE ROGAMOS SEÑOR” 

  • Por el Santo Padre Francisco, los obispos, los sacerdotes, para que se mantengan fieles  a tu ministerio. Oremos.
  • Por los que sufren, los abandonados, los privados de la libertad los enfermos, los marginados, los que van a partir a tu Casa hoy, para que encuentren consuelo en ti Señor. Oremos. 
  • Por los que no tienen paz, los que no conocen el amor, los soberbios, los que tienen duro el corazón, para que sientan tu amor, tu abrazo, tu misericordia y  que los cubres con tu bendición. Oremos.
  
CANTO
  
GUÍA 2

PRECES SACERDOTALES

V/. Señor, aparta de tus sacerdotes la pereza y ociosidad
R/. Te rogamos, óyenos


Haz que vivan en la tierra mirando el Cielo. R.
Haz que sean la luz de las almas. R.
Haz que sean espejo de santidad. R.
Haz que sean la sal de la tierra. R.
Haz que practiquen el sacrificio y la abnegación. R.
Haz que enamoren los corazones de María. R.
Haz que salven muchas almas. R.
Haz que sean otros Cristos. R.
Haz que sean apóstoles de tu Corazón. R.
Hazlos santos de cuerpo y alma. R.

GUÍA 1

Como el Santo Cura de Ars, asombrémonos ante el don del sacerdocio y demos gracias a Dios diciendo: Gracias, Señor, por tus sacerdotes.

R/. Gracias, Señor, por tus sacerdotes.
  • Te damos gracias, Señor, porque en la tarde del Jueves Santo instituiste el sacramento del orden para seguir presente en tu Iglesia como Pastor, Maestro y Pontífice de tu pueblo…
  • Te damos gracias, Señor, porque en tus sacerdotes sigues presente en medio de nosotros predicando el amor de Dios, sus designios de salvación, y enseñando el camino del cielo y de la felicidad cada vez que predican y nos exhortan…
  • Te damos gracias, Señor, porque en tus sacerdotes sigues guiando a tu pueblo a través de la historia cada vez que nos reúnen como miembros de tu Iglesia, cada vez que nos libran de los falsos pastores y de los lobos que amenazan nuestra vida...
  • Te damos gracias, Señor, porque en tus sacerdotes sigues santificando a tu pueblo tendiendo un puente entre Dios Padre y nosotros cada vez que celebran los sacramentos dándonos la gracia y el perdón de los pecados…
  • Te damos gracias, Señor, porque en tus sacerdotes sigues curando enfermos, librando endemoniados, denunciando el mal, haciendo el bien a los más pobres y necesitados, acogiendo a los que la sociedad desprecia, defendiendo la vida desde su inicio hasta su fin natural, potenciando la entrega a la obra del Reino, orando e intercediendo por los pecadores y por el mundo entero…

GUÍA 2
A cada intención respondemos: DANOS SACERDOTES SANTOS!                

Señor, para celar Tu honra y Tu gloria…
Señor, para aumentar nuestra fe…
Señor, para sostener Tu Iglesia....
Señor, para predicar Tu doctrina...
Señor, para defender Tu causa...


Padre nuestro  -  Ave María  -  Gloria


GUÍA 1

Sabemos que el mundo y el mal acecha a los consagrados de Dios, por eso con fe pidámosle a Dios Padre por todos los sacerdotes que entregaron su vida al Evangelio. A cada intención respondemos…
R/. Te rogamos, óyenos   
  • Que por su pureza sean como Ángeles
  • Que ardan en tu amor y en el de María
  • Que jamás den un mal ejemplo
  • Que no se cansen de alabarte
  • Que sus pasos sean todos para gloria de Dios
  • Que su porte exterior sea sencillo y santo
  • Que no se mezclen en las cosas mundanas
  • Que se den siempre a respetar
  • Que utilicen todos los medios en bien de las almas
  • Que sus manos sólo sepan bendecir
  • Que sus labios jamás se manchen con las cosas profanas
  • Que sus pies sólo caminen en pos de las almas

GUÍA 2

         
        ORACIÓN POR EL SACERDOTE DE LA COMUNIDAD

       Señor Jesús, te agradecemos porque tenemos en medio de nosotros al Padre Claudio, tu servidor y administrador  de los misterios divinos. Te rogamos que le des fidelidad y perseverancia en este humilde servicio y a nosotros la fe viva para que veamos en él a tu mensajero. Lo has constituido nuestro guía y padre espiritual, dale espíritu de sabiduría y consejo, también sinceridad de amor paterno; y a nosotros el don de respeto y entrega para que con fe podamos escuchar sus palabras y con alegría nos acerquemos en torno a su altar sobre el cual realiza los santos misterios. Danos a nosotros y a él paciencia y mutua comprensión. Dale salud y fortaleza en su cargo de responsabilidad. Llénalo con el espíritu de fervor  y santidad, para que sea siempre Nuestro buen Pastor que nos conduzca al cielo.  Amén



GUÍA 1

Oración Final

Renueva en todos tus sacerdotes, en los fervorosos y en los abatidos, en los que luchan, en los que te aman con ardor, en los que han perdido la esperanza, el amor a Ti y a tu Iglesia. Que resplandezcan en sus vidas las virtudes de la pureza y la obediencia, la paciencia y la caridad, la dulzura y la comprensión, el celo ardiente por la salvación de las almas, la humildad y la sencillez. Danos sacerdotes según tu corazón.
Inspira y ayuda, Señor, a los sacerdotes que trabajan en los seminarios y casas de formación para que den a tu Iglesia santos, doctores, mártires, apóstoles, una nueva generación de testigos de Cristo inspirados de un nuevo ardor misionero para la nueva evangelización. Envíanos, Señor, sacerdotes santos.
Te pedimos, Señor, por todos aquellos que consagran sus vidas a la pastoral vocacional para que en nombre de Cristo no dejen de lanzar las redes para dar a la Iglesia las vocaciones que necesita para cumplir con su misión. Necesitamos tus sacerdotes. Envíalos, Señor.

 Danos, Señor, muchos y santos sacerdotes.

GUÍA 2

Nos consagramos a la Santísima Virgen y entregamos a ella a nuestros sacerdotes rezando el SALVE.

 AVE MARÍA PURÍSIMA…. SIN PECADO CONCEBIDA.
 AVE MARÍA PURÍSIMA…. SIN PECADO CONCEBIDA.
 AVE MARÍA PURÍSIMA…. SIN PECADO CONCEBIDA.
  
Ritos conclusivos.


    Se retira el Santísimo Sacramento.



19:00 Hs.: Hora Santa por los sacerdotes y las vocaciones

Novena a la Inmaculada Concepción de María

20:00 Hs.: Santa Misa

El cuerpo de cada uno es resonancia de eternidad y debe ser respetado: Papa Francisco - Audiencia General del 4/12/13


VATICANO, 04 Dic. 13 / 10:35 am (ACI/EWTN Noticias).- Esta mañana en la audiencia general de los miércoles y ante unos 30 mil peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco continuó su catequesis con el tema de la semana pasada: "la resurrección de la carne".
"Esto -comenzó Francisco en medio del intenso frío- no es fácil de entender, estando inmersos en este mundo, pero el Evangelio nos lo aclara: el que Jesús haya resucitado es la prueba de que la resurrección de los muertos existe. Y la fe en Dios, creador y liberador de todo el hombre –alma y cuerpo–, abre el camino a la esperanza de la resurrección".
A continuación, el texto completo de la catequesis de hoy:
Hoy vuelvo de nuevo sobre la afirmación: "Creo en la resurrección de la carne". Se trata de una verdad que no es sencilla y nada obvia, porque, viviendo inmersos en este mundo, no es fácil comprender la realidad futura. Pero el Evangelio nos ilumina: nuestra resurrección está estrechamente vinculada a la resurrección de Jesús; el hecho de que Él esté resucitado es la prueba de que existe la resurrección de los muertos.
Quisiera entonces, presentar algunos aspectos que relacionan la resurrección de Cristo y nuestra resurrección. Él ha resucitado y así, nosotros también resucitaremos.
Antes que nada, la misma Sagrada Escritura contiene un camino hacia la fe plena en la resurrección de los muertos. Esta se expresa como fe en Dios creador de todo hombre, alma y cuerpo, y como fe en Dios liberador, el Dios fiel a la Alianza con su pueblo. El profeta Ezequiel, en una visión, contempla los sepulcros de los deportados que se vuelven a abrir y los huesos secos que reviven gracias a la acción de un espíritu vivificante. Esta visión expresa la esperanza en la futura "resurrección de Israel", es decir en el renacimiento del pueblo derrotado y humillado (cf. Ez 37,1-14).
Jesús, en el Nuevo Testamento, lleva a su cumplimiento esta revelación, y vincula la fe en la resurrección a su misma persona: "Yo soy la Resurrección y la Vida" (Jn 11,25). De hecho, será Jesús el Señor el que resucitará en el último día a todos los que hayan creído en Él. Jesús vino entre nosotros, se hizo hombre como nosotros en todo, menos en el pecado; de este modo nos ha tomado consigo en su camino de vuelta al Padre. Él, el Verbo Encarnado, muerto por nosotros y resucitado, da a sus discípulos el Espíritu Santo como un anticipo de la plena comunión en su Reino glorioso, que esperamos vigilantes.
Esta espera es la fuente y la razón de nuestra esperanza: una esperanza que, cultivada y custodiada, se convierte en luz para iluminar nuestra historia personal y comunitaria. Recordémoslo siempre: somos discípulos de Él que ha venido, viene cada día y vendrá al final. Si conseguimos tener más presente esta realidad, estaremos menos cansados en nuestro día a día, menos prisioneros de lo efímero y más dispuestos a caminar con corazón misericordioso en la vía de la salvación.
Un segundo aspecto: ¿qué significa resucitar? La resurrección, la resurrección de todos nosotros... Sucederá en el último día, al final del mundo, por obra de la omnipotencia de Dios, que restituirá la vida a nuestro cuerpo reuniéndolo con el alma, por la resurrección de Jesús. Esta es la explicación fundamental: porque Jesús resucitó, nosotros resucitaremos. Tenemos esperanza en la resurrección porque Él nos ha abierto la puerta, nos ha abierto la puerta a la resurrección.
Esta transformación en espera, en camino a la resurrección, esta transfiguración de nuestro cuerpo se prepara en esta vida mediante el encuentro con Cristo Resucitado en los Sacramentos, especialmente en la Eucaristía. Nosotros que en esta vida nos nutrimos de su Cuerpo y de su Sangre, resucitaremos como Él, con Él y por medio de Él.
Como Jesús resucitó con su propio cuerpo, pero no volvió a una vida terrena, así nosotros resucitaremos con nuestros cuerpos que serán transfigurados en cuerpos gloriosos. Esto no es mentira, ¿eh? ¡Esto es verdad! Nosotros creemos que Jesús ha resucitado, que Jesús está vivo en este momento. ¿Creéis que Jesús está vivo, que está vivo? ¡Ah, no creéis! ¿Creéis o no creéis? Y si Jesús está vivo, ¿pensáis que Jesús nos dejará morir y nunca nos resucitará? ¡No! ¡Él nos espera! Y como Él está resucitado, la fuerza de su resurrección nos resucitará a nosotros.
Ya en esta vida nosotros participamos de la resurrección de Cristo. Si es verdad que Jesús nos resucitará al final de los tiempos, es también verdad que, en un aspecto, ya estamos resucitados con Él. ¡La Vida Eterna comienza ya en este momento! Comienza durante toda la vida hacia aquel momento de la resurrección final ¡Ya estamos resucitados!
De hecho, mediante el Bautismo, estamos insertos en la muerte y resurrección de Cristo y participamos de una vida nueva, es decir la vida del Resucitado. Por tanto, en la espera de este último día, tenemos en nosotros una semilla de resurrección, como anticipo de la resurrección plena que recibiremos en herencia.
Por eso también el cuerpo de cada uno es resonancia de eternidad, por tanto ha de ser respetado siempre; y sobre todo debe ser respetada y amada la vida de todos los que sufren, para que sientan la cercanía del Reino de Dios, de esa condición de vida eterna hacia la que caminamos. Este pensamiento nos da esperanza.
Estamos en camino hacia la resurrección. Esta es nuestra alegría: un día encontrar a Jesús, encontrar a Jesús todos juntos. Todos juntos, no aquí en la Plaza, en otra parte, pero alegres con Jesús. Y este es nuestro destino.

Oración por la Paz, en Córdoba, Argentina

BUENOS AIRES, 04 Dic. 13 / 11:41 am (ACI).- El Arzobispado de Córdoba (Argentina), publicó una oración para que los fieles pidan a Cristo por la paz en la ciudad y se halle una solución al paro de policías que exigen mejoras salariales y que ha llevado a las autoridades a decretar asueto administrativo, dejando a la provincia sin bancos ni servicio público de transporte.
"Señor Jesús, Tú eres nuestra paz, mira nuestra ciudad dañada por la violencia y dispersa por el miedo y la inseguridad. Consuela el dolor de quienes sufren, da acierto a las decisiones de quienes nos gobiernan. Toca el corazón de quienes olvidan que somos hermanos y provocan sufrimiento y angustia. Protege a las familias, a nuestros pueblos y comunidades. Que como discípulos misioneros tuyos, sepamos ser promotores de justicia y de paz, para que en ti, nuestro pueblo tengavida digna. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros. Amén", expresa la oración.
Por su parte, el Obispo Auxiliar electo de Córdoba, Mons. Pedro Torres Farías, acudió a la gobernación provincial para manifestar la preocupación y conocer las soluciones a ofrecer a los policías acuartelados, para quienes pidió comprensión del "justo reclamo" en la recomposición de sus haberes.
Mons. Torres también invitó a la policía a encontrar "un espacio de diálogo" y llamó a los efectivos a ejercer su responsabilidad social ante la delicada situación. Además, solicitó a los capellanes castrenses que se acerquen a las familias de los agentes para contenerlas. "Pedí que se acerquen, porque tienen la misión de acompañar y acompañan habitualmente. La solución no está en sanciones contra los uniformados, sino en responder a los reclamos, pero con racionalidad y sensatez", indicó.
Asimismo, los obispos que participan en Buenos Aires de la reunión de la Comisión Permanente del Episcopado transmitieron su "cercanía y apoyo" al Arzobispo de Córdoba, Mons. Carlos Ñáñez, ante "los graves acontecimientos" en la provincia.
"Rogamos al Señor para que regale serenidad y cordura en este tiempo de Adviento, y que María Santísima, Reina de la paz, proteja a todos los cordobeses", imploraron en un comunicado.

Tweet del Papa Francisco: 4 de Diciembre de 2013


Séptimo día de novena a la "Inmaculada Concepción de María" - Año 2013



“Experimentemos la acción salvadora de Dios por medio de María”

+ En el nombre el Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Introducción

  Estamos en este séptimo día de novena, en la Casa de Dios y es nuestra Santísima Virgen la que nos llama a entrar en el refugio del amor y la misericordia de su Hijo Jesús.

Oración inicial

         ¡Virgen Santísima, que agradaste al Señor y fuiste su Madre; inmaculada en el cuerpo, en el alma, en la fe y en el amor! Por piedad, vuelve benigna los ojos a los fieles que imploran tu poderoso patrocinio! Acoge las súplicas de los que, unidos a ti en un solo corazón, te pedimos; para que todos lleguemos a la  salvación. Amén.

Cita bíblica

“María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón”

Nuestra Madre, Inmaculada desde su concepción, no olvida los numerosos beneficios que recibe del Señor. Ella custodia todos sus recuerdos… Está atenta a todo lo que el Señor le ha dicho y hecho, y medita, es decir, toma contacto con esos recuerdos y los profundiza en su corazón.

María nos anima a meditar sobre lo que el Señor nos quiere enseñar, sobre cómo está presente y actúa en nuestra vida: ser capaces de meditar y asimilar los misterios de nuestra fe y lo que Dios obra en nosotros.

Pidamos a María que interceda ante Nuestro Señor para que podamos guardar en nuestro corazón todos los tesoros recibidos. Que sepamos ser agradecidos y reconocer al Señor que habita en nosotros.

Padre Nuestro - Ave María - Gloria

A cada intención respondemos:

¡Madre Santísima intercede por nuestras necesidades!

- Por los que siguen a Jesucristo en servicio a los demás y en pobreza. Que el Señor los bendiga y los acompañe en su entrega. Oremos…

- Por los seglares cristianos que se esfuerzan por ser fieles al Evangelio en la vida de cada día. Oremos…

- Por los hombres, mujeres, ancianos, personas que viven la guerra y el hambre. Que el Señor toque el corazón de los responsables de tanto dolor, y a nosotros nos mueva a la solidaridad. Oremos…

Para que el Señor bendiga a todos los que están lejos de sus lugares de nacimiento y siempre sientan la acogida y la solidaridad. Oremos…

Para que el Señor nos haga crecer la fe, en la esperanza y en la caridad. Oremos…


Oración Final

Inmaculada Madre de Dios, Reina de los cielos, Madre de misericordia, abogada y refugio de los pecadores: he aquí que yo, iluminado y movido por las gracias que vuestra maternal benevolencia abundantemente me ha obtenido del Tesoro Divino, propongo poner mi corazón y mi vida en tus manos. Amén.

AVE MARÍA PURÍSIMA… SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA… SIN PECADO CONCEBIDA



AVE MARÍA PURÍSIMA…. SIN PECADO CONCEBIDA

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Tweet del Papa Francisco: 3 de Diciembre de 2013


Sexto día de novena a la "Inmaculada Concepción" - Año 2013



Experimentemos la acción salvadora de Dios por medio de María”


+ En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

 Introducción

   Sexto día de oración a nuestra Santísima Virgen. Te pedimos que aprendamos a  imitar tu servicio y tu entrega a las cosas de Dios, abre con tu dulzura nuestros oídos y corazones.


Oración inicial

         ¡Virgen Santísima, que agradaste al Señor y fuiste su Madre; inmaculada en el cuerpo, en el alma, en la fe y en el amor! Por piedad, vuelve benigna los ojos a los fieles que imploran tu poderoso patrocinio! Acoge las súplicas de los que, unidos a ti en un solo corazón, te pedimos; para que todos lleguemos a la  salvación. Amén.


     Cita bíblica

          “El miró con bondad la pequeñez de su servidora”

El corazón de María entiende y proclama la bondad de Dios que miró su pequeñez. Ella que no conoció el pecado se hace muy pequeña y con como una niña se sumerge en el misterio de Aquél que la eligió para ser Madre del Salvador. 
Ella es modelo de los pequeños a los que Dios se revela. La pequeñez es sentirse necesitado, es confesar nuestra pobreza, es tener un corazón sencillo como el de los niños que saben que necesitan el Amor Verdadero.
Hermanos, hagámonos niños como ella, aprendamos a ser  pobres y humildes de corazón.  Aprendamos de su humildad, que la llevó a reconocerse servidora.


Padre Nuestro – Ave María – Gloria


A cada intención respondemos: Mira a la llena de gracia y escúchanos”


- Señor, Dios nuestro, admirable siempre en tus obras, que has querido que la inmaculada Virgen María participara en cuerpo y alma de la gloria de Jesucristo, haz que todos tus hijos deseen y caminen hacia esta misma gloria.  Oremos

- Tú que nos diste a María por madre, concede por su mediación salud a los enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores y a todos abundancia de salud y paz. Oremos.

- Tú que hiciste de María la Madre de misericordia, haz que los que viven en peligro o están tentados sientan su protección maternal.  Oremos.

- Tú que encomendaste a María la misión de madre de familia en el hogar de Jesús y de José, haz que por su intercesión todas las madres fomenten en sus hogares el amor. Oremos

Oración Final

Inmaculada Madre de Dios, Reina de los cielos, Madre de misericordia, abogada y refugio de los pecadores: he aquí que yo, iluminado y movido por las gracias que vuestra maternal benevolencia abundantemente me ha obtenido del Tesoro Divino, propongo poner mi corazón y mi vida en tus manos. Amén.


AVE MARÍA PURÍSIMA… SIN PECADO CONCEBIDA

AVE MARÍA PURÍSIMA… SIN PECADO CONCEBIDA

AVE MARÍA PURÍSIMA…. SIN PECADO CONCEBIDA

martes, 3 de diciembre de 2013

San Francisco Javier - Presbítero - Memoria Obligatoria


El santo nació cerca de Pamplona (España) en el castillo de Javier, en el año 1506. Fue enviado a estudiar a la Universidad de París, y estando allí conoció a San Ignacio de Loyola con quien estableció una sólida y bonita amistad. San Igancio le repetía constantemente la famosa frase de Jesucristo: "¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si se pierde a sí mismo?" y fue justamente esta amistad y las frecuentes pláticas e intensas oraciones lo que transformó por completo a San Francisco Javier, quien fue uno de los siete primeros religiosos con los cuales San Ignacio fundó la Compañía de Jesús o Comunidad de Padres Jesuitas.

San Francisco empezó a ser misionero a los 35 años y murió de sólo 46. En once años recorrió la India (país inmenso), el Japón y varios países más. Su deseo de ir a Japón era tan grande que exclamaba: "si no consigo barco, iré nadando". Fue un verdadero héroe misional. Su gran anhelo era poder misionar y convertir a la gran nación china. Pero en ese lugar estaba prohibida la entrada a los blancos de Europa. Al fin consiguió que el capitán de un barco lo llevara a la isla desierta de San Cian, a 100 kilómetros de Hong - Kong, pero allí lo dejaron abandonado, se enfermó y consumido por la fiebre, murió el 3 de diciembre de 1552, pronunciando el nombre de Jesús, la edad de 46 años. Años más tarde, sus compañeros de la congregación quisieron llevar sus restos a Goa, y encontraron su cuerpo incorrupto, conservándose así hasta nuestros días.

El Papa Pío X nombró a San Francisco Javier como Patrono de todos los misioneros porque fue sin duda uno de los misioneros más grandes que han existido, siendo llamado con justa razón el "gigante de la historia de las misiones". Dedicó a dar confianza y a descubrir a todos el amor de Dios, a curar y hasta hacer milagros, evangelizando jóvenes abre escuelas, colegios, dispensarios, bautiza sin descansar jamás aceptando por amor miles de sacrificios y llevando a todos a la oración y a la conversión.