ROMA,
10 Mar. 15 / 12:04 am (ACI).- El próximo 19 de marzo se celebrará la Fiesta en
honor a San José, esposo de la Virgen María, padre adoptivo de Jesús y Patrono
de la Iglesia universal. Aquí la Novena en honor al Santo Custodio de la
Sagrada Familia.
“En
los Evangelios, San José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador,
pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los
débiles, sino más bien todo lo contrario”, dijo el Papa Francisco sobre San
José al comenzar su pontificado en el 2013.
“Denota
fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura
al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura”, resaltó.
Al
iniciar la Novena a San José, te proponemos las siguientes oraciones para estos
nueve días de preparación.
Todos:
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios
nuestro. En el nombre del Padre y del hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Oración
para empezar todos los días
Oh
gloriosísimo padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa
Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y
defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros que
pertenecemos, como fieles católicos, a la santa familia de tu Hijo, que es la
Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los
auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres
gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la
castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María; y la de una buena
muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia
especial que te pedimos cada uno en esta novena.
Pídase
con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.
Oración
del día correspondiente
Día
primero
Oh
benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en las perplejidades e
incertidumbres que tuvo, dudando si abandonar a tu Santísima Madre, su esposa,
así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas mucha
prudencia y acierto en todos los casos dudosos y angustias de nuestra vida,
para que siempre acertemos con tu santísima voluntad.
Día
segundo
Oh
benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en la pobreza y
desamparo de Belén, con tu nacimiento, y con los cánticos de los ángeles y
visitas de los pastores, así también te suplicamos humildemente, por
intercesión de San José, que nos concedas llevar con paciencia nuestra pobreza
y desamparo en esta vida, y que alegres nuestro espíritu con tu presencia y tu
gracia y la esperanza de la gloria.
Día
tercero
Oh
benignísimo Jesús, así como consolaste a tu amado padre en el doloroso misterio
de la circuncisión, recibiendo de él el dulce nombre de Jesús, así te
suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas pronunciar
siempre con amor y respeto tu santísimo nombre, llevarlo en el corazón,
honrarlo en la vida, y profesar con obras y palabras que tú fuiste nuestro
Salvador y Jesús.
Día
cuarto
Oh
benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado de la pena que le causó
la profecía de Simeón, mostrándole el innumerable coro de los Santos, así te
suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas la
gracia de ser de aquellos para quienes tu sirves, no de ruina, sino de
resurrección, y que correspondamos fielmente a tu gracia para que vayamos a tu
gloria.
Día
quinto
Oh
benignísimo Jesús, así como tu amado padre te condujo de Belén a Egipto para
librarte del tirano Herodes, así te suplicamos humildemente, por intercesión de
San José, que nos libres de los que quieren dañar nuestras almas o nuestros
cuerpos, nos des fortaleza y salvación en nuestras persecuciones, y en medio
del destierro de esta vida nos protejas hasta que volemos a la patria.
Día
sexto
Oh
benignísimo Jesús, así como tu padre amado te sustentó en Nazaret, y en cambio
tú le premiaste en tu santísima compañía tantos años, con tu doctrina y tu
dulce conversación, así te rogamos humildemente, por intercesión de San José,
nos concedas el sustento espiritual de tu gracia, y de tu santa comunión, y que
vivamos santa y modestamente, como tú en Nazaret.
Día
séptimo
Oh
benignísimo Jesús, así como por seguir la voluntad de tu Padre celestial
permitiste que tu amado padre en la tierra padeciese el vehementísimo dolor de
perderte para tres días, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San
José, que antes queramos perder todas las cosas y disgustar a cualquier amigo,
que dejar de hacer tu voluntad; que jamás te perdamos a ti por el pecado
mortal, o que si por desgracia te perdiésemos te hallemos mediante una buena
confesión.
Día
octavo
Oh
benignísimo Jesús, que en la hora de su muerte consolaste a tu glorioso padre,
asistiendo juntamente con tu Madre, su esposa, a su última agonía, te
suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas una muerte
semejante a la suya asistido de tu bondad, de tu Santísima Madre y del mismo
glorioso Patriarca protector de los moribundos, pronunciando al morir vuestros
santísimos nombres, Jesús, María y José.
Día
noveno
Oh
benignísimo Jesús, así como has elegido por medio de tu Vicario en la tierra a
tu amado padre para protector de tu Santa Iglesia Católica, así te suplicamos
humildemente, por intercesión de San José, nos concedas el que seamos
verdaderos y sinceros católicos, que profesemos sin error la fe católica, que
vivamos sin miedo una vida digna de la fe que profesamos, y que jamás puedan
los enemigos ni aterrarnos con persecuciones, ni con engaños seducirnos y
apartamos de la única y verdadera religión que es la Católica.
